La cirugía estereotáxica permite intervenir quirúrgicamente en zonas muy específicas y difíciles de tratar de otro modo.A la izquierda puede verse un aparato estereotáxico que consta de un mecanismo calibrado para que podamos desplazar el electrodo en 3 ejes (anterior-posterior, dorsal-ventral, lateral-medial) – es la aguja que vemos en la parte superior- y una estructura para sujetar el cráneo del sujeto, esta es muy firme pues necesitamos conseguir que esté lo más fijado posible, ya que perforaremos a partir de un atlas que nos señala unas coordenadas muy específicas, y cualquier movimiento podría significar pinchar en un mal sitio.

Una vez que fijamos el cráneo del sujeto, y tras obtener las coordenadas, procedemos a cortar el cuero cabelludo y así situar la cánula sobre el bregma. Tras esto sólo hay que trepanar en el punto establecido y hacer descender la cánula o el electrodo a través del tejido cerebral. Tras la cirugía, basta con sacar el instrumento, cerrar el cráneo y coser. Todo este procedimiento, se suele hacer con anestesia local, por lo que no es doloroso para el sujeto.

Hay que señalar por otro lado, que esta cirugía puede utilizarse con distintos fines: estimular partes del cerebro en pacientes en los que otros tratamientos no tienen ningún efecto, o para lesionar. Posiblemente más de uno se preguntará qué finalidad tiene provocar lesiones en los sujetos, pues bien, en psicología fisiológica partimos del hecho de que si lesionamos una determinada parte del cerebro, podremos inferir en qué conductas estaba implicada. A pesar de que hay muchas cosas que tenemos que tener en cuenta, puede decirse que este es el concepto básico, por lo que a veces se utiliza con animales para ver como desarrollan sus conductas tras la operación. Es muy útil para conocer el comportamiento, y nos ha aportado una grandísima cantidad de información.

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